Prensa

La prensa mexicana: la  historia y realidad de una prensa condicionada

Hablar de prensa en México, es hablar de un tema que ha sido delicado desde los inicios del periodismo formal en el país, el periodismo de el México post revolucionario y la realidad actual de la prensa y el periodismo. Uso la palabra delicado, porque la historia de la prensa de nuestro país es una historia de vínculos y en intereses entre prensa y poder que han modificado de manera severa la realidad de una idea inicial o básica de un óptimo periodismo en la que se plantea que los mexicanos tenemos derecho a la información y libertad de expresión. Basta con preguntar a miembros de generaciones pasadas, la manera en que se presentaban las noticias para comprobar como muchos periódicos y periodistas estaban condicionados por el gobierno y su respectivo presidente. Basta con reflexionar acerca de toda la información reprimida o deliberadamente alterada que llega a las casas y calles de los mexicanos día con día, en un México actual que se encuentra en guerra, en el cual no se necesita de mucha reflexión para encontrar contradicciones o puntos a cuestionar en la prensa mexicana. Sin embargo, es también alarmante la falta de noción del ciudadano acerca de su derecho a recibir información veraz, si libertad para expresar ideas u opiniones y sobre todo sobre la situación en la que la prensa mexicana se ha visto sumergida a lo largo de más de cien años, siendo una situación que concierne a todos los ciudadanos.

La prensa a lo largo de su historia ha sido una fuente de información con mayor fijación que otros medios de comunicación. Los políticos siempre han tenido que cuidar la relación con los periodistas, porque aunque de manera general el poder ha logrado llegar a acuerdos con la prensa, siempre existe el espacio para la manifestación de ideas de resistencia, crítica o contraposición. Y esta información puede llegar a estar al alcance de los lectores a lo largo de la República. Aunque la transformación que volvió un poco más  crítica esta situación se presenta a finales de los setenta y principios de los ochenta.

José Carreño en su texto modelo histórico de la relación entre prensa y poder en el siglo XX,  habla de prácticas que la prensa mexicana ha sostenido formando un sistema en el que se publica información de acuerdo a los intereses de miembros del poder a lo largo de la historia, e incluso trata un concepto llamado news management que funciona para dar nombre a ciertas situaciones que existen inclusive desde antes de que se desarrollara el concepto como tal. Se menciona también que es bastante influyente la cultura política que se ha gestado en México a base de personajes que cumplen con los roles de dictadores, de presidentes iluminados, caudillos militares o en palabras de Carreño “presidentes todo poderosos.” Inclusive cuando a muchos de nosotros no nos toca vivir estas situaciones las repercusiones y consecuencias de dichos personajes afectan directamente en el periodismo de hoy en día, y basta con preguntar a las generaciones anteriores para que nos aseguren y detallen el tipo de periodismo que ha formado como parte del sistema medios-poder en el país. El sistema del cual José Carreño habla que se consolida y refuerza en el México postrevolucionario y aunque tiene fracturas y sufre de denuncias en la década de los setenta, se  mantiene y deja muchos rezagos de abuso de poder.

Uno de los grandes temas en los que se puede indagar como punto de análisis para entender posturas  y realidades del periodismo, es la violencia. Uno de los casos más conocidos en el suceso referente al grupo Excelsior y la tragedia del 2 de Octubre, de 1968. Siendo la matanza de Tlatelolco un evento que conmocionó y marco la historia del país, teniendo como principal punto de discusión la el genocidio y desaparición de bastantes estudiantes que protestaban contra una prensa vendida como lo menciona Rossana Fuentes Berain en su texto “Prensa y poder político en México”, En la mañana siguiente las primeras planas de los periódicos aparecieron con noticias banales y de índole cotidiana. Como menciona Rossana Fuentes, Julio Scherer García , personaje fundamental en la historia del periodismo en México, toma el puesto de Manuel Becerra Acosta el 31 de agosto de 1968, como líder del periódico Excelsior, y como  él mismo narra en su libro “los presidentes” se encargó de que no se ocultara la información referente a los hecho del 2 de Octubre de ese mismo año.  Esta situación no beneficiaba a todos los miembros del gobierno de Díaz Ordaz, por las denuncias  incriminaciones que esta información pudiera detonar. A continuación se  muestrar palabras de periodista Scherer, sitando el texto de Rossana Fuentes

“Excélsior había informado con honradez y veracidad acerca de los sucesos en Tlatelolco. Esto era cierto, pero no me engañaba. Habíamos escamoteado a los lectores capítulos enteros de la historia de esos días. Poco sabíamos de la vida pública de los presos políticos, menos aún de su intimidad, y habíamos evitado las entrevistas con ellos. Sabía bien que en nuestras manos había estado la decisión de cumplir o no con ese trabajo, pero también sabía que el Presidente (Gustavo Díaz Ordaz) no había propiciado el mejor clima para el desarrollo de una información irrestricta.” (Fuentes,  2001).

El hecho de de que Excelsior representara la única excepción de prensa al servicio del régimen, quien no ocultaba las denuncias del movimiento estudiantil, ocaciona que tiempo después cuando en 1972 por parte del gobierno y la iniciativa privada se organiza un boicot contra el grupo Excelsior con el que se logra sacar al Periodista Julio Scherer quien decide no quedarse callado ante la situación de prensa y el poder y tiempo después se encontrará dirigiendo la revista Progreso en 1976 al final del régimen de Echeverría. De tal manera relata los sucesos Cristina Romo en su texto “Apuntes para una cronología de los medios de comunicación de México”.  Cabe mencionar las trabas y poco apoyo por parte del gobierno hacia las publicaciones de Progreso hasta la fecha, dado que muchas de ellas contienen información que ponte a juicio o a cuestión las aptitudes, intenciones o acciones de varios personajes del poder.

Por último, y a propósito del tema de la violencia, se puede reflexionar sobre la realidad del periodista actual, desde años pasados el oficio de periodista en México se considera con una profesión peligrosa en la cual los periodistas se exponen a las respuestas inconformes de miembros del poder ante sus trabajos de investigación y publicación. Con tan solo mencionar, en palabras de Carlos Ramírez, el cobarde asesinato de Manuel Buendía a manos de un sicario que quiso acallarlo por orden de altas esferas del poder político” basta para abrir un punto de debate que cuestiona la seguridad, y oportunidad de desarrollo y crecimiento como profesionista de un periodista.

Christian Poiré

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s